En los últimos años estamos asistiendo a un interés creciente por la Edad Media que se manifiesta en disciplinas tan dispares como la novela histórica, el cine o las series de televisión. Uno de los puntales en los que se apoya este interés son las construcciones de aquellos siglos y especialmente las de estilo románico. La simple mención de esta palabra nos trae a la mente las siluetas de pequeñas iglesias recortadas sobre bellos entornos naturales, los espacios en penumbra donde todavía se palpa la espiritualidad de sus antiguos moradores o los repertorios figurativos que trasmiten mensajes muchas veces crípticos. Pero el edificio románico ofrece mucho más que esto. Sus muros nos hablan de la época en que fueron construidos o renovados, de las gentes que los erigieron, de la tecnología de que se sirvieron y del complejo universo espiritual que lo envolvía todo. Se trata, en definitiva, de la mejor expresión de la vida de aquellos tiempos.

 

El taller didáctico que aquí proponemos pretende ofrecer una nueva manera de contemplar del monumento románico, basada sobre todo en un acercamiento práctico al mismo. Para ello continuaremos con la norma de impartir todas las lecciones al pie mismo de los edificios, facilitando de esa manera una mayor interrelación entre profesores y alumnos.